Nacionalismos en España
Los nacionalismos en España han estado siempre latentes durante toda nuestra historia juntos y, sibilinamente, los políticos los aprovechan para crear necesidades a la ciudadanía. Pero de eso a la independencia va un gran trecho.
Deberíamos prestar atención a otro nacionalismo, el español, obviamente invisible para un altísimo porcentaje de ciudadanos, pero muy vivo. Este nacionalismo sistemáticamente ha aplastado y ridiculizado esos hondos y nobles sentimientos seculares. La falta de amplitud de miras, por una parte, y la prepotencia, por otra, de los Gobiernos que hemos tenido han neutralizado la búsqueda de soluciones para amueblar el espacio de convivencia, de modo que todos nos sintamos en casa y evitar los codazos entre unos y otros. Los mandatarios, que siempre aluden a la Carta Magna, olvidan que cada uno de los territorios que reclama el reconocimiento de su identidad originariamente también tenía sus “usos y costumbres”. Tras guerras y disputas la unidad se impuso aboliendo lo existente, y por eso ese sentimiento patrio nunca se ha marchitado. España será un Estado rico y plural donde vivir en armonía siempre y cuando se respete la diferencia sin querer aniquilar el pasado y la idiosincrasia de las partes integrantes.— Daniel Molina Marco.


























































