Mirar para otro lado
No entiendo cómo Holanda es el único país que se atreve a alzar la voz para defender los derechos de los gais en Rusia. Solo Holanda ha ofrecido asilo a los homosexuales rusos que se vean atacados. Ningún otro país ha sabido ponerse manos a la obra para actuar en contra de esta discriminación homófoba desmesurada que no se veía desde la II<TH>Guerra Mundial. EE<TH>UU se ha pronunciado, pero no ha actuado, no ha hecho nada. Mucho ruido y pocas nueces. Y mientras tanto, en Rusia, se dedican a acosar, a linchar, a provocar suicidios ante este trato infrahumano. ¿Cómo es posible que nadie haga absolutamente nada ante esta violación de los derechos humanos?
Hasta la época de Pedro el Grande no había ninguna prohibición legislativa contra los gais, la homosexualidad era tolerada. Hasta que llegó Putin y el gulag en la extinta Unión Soviética. Y parece que lo mejor es mirar hacia otro lado. Como hacemos con todo.— Eduardo Almeida Medina.


























































