Compromiso de fraternidad
Me parece a mí que en la obsesión de apuntar a los nacionalismos como algo malo y perjudicial, como por ejemplo hace Vargas Llosa en su artículo El derecho a decidir se está olvidando la razón de ser de las naciones. El nacionalismo se está asumiendo como algo excluyente y xenófobo, sin embargo, el nacionalismo nace como un compromiso de fraternidad entre los conciudadanos, un compromiso a ayudarse mutuamente. El separatismo catalán y la desafección hacia España nace en parte del sentimiento de que no se está cumpliendo este compromiso dentro de España, cosa que se acentúa por las dificultades de la crisis. Es erróneo leer esto como una locura colectiva basándose en creencias ideológicas, lo que hay es un sentimiento de que España dificulta la coexistencia más que facilitarla, que busca barreras y no soluciones. Y la reacción ante la cuestión soberanista ha retratado justamente esa sospecha.
Suiza es el ejemplo de un país donde el nacionalismo puede ser incluyente de diversas culturas y lenguas, y que puede significar un proyecto social conjunto. Para muchos el nacionalismo catalán no viene a significar más que ese proyecto conjunto que ya no parecen encontrar en España.— Alessandro Malfatti.


























































