Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Incendios en espacios protegidos

Los incendios de este verano, en distintos espacios protegidos, desde Galicia, Monte Pindo, hasta Mallorca, Andratx, en la sierra de Tramontana, con 2.300 hectáreas arrasadas cada uno, nos han vuelto a hacer pensar. En estos espacios hay especies, ecosistemas, procesos que es importante conservar; por ello, las autoridades deben extremar la gestión tradicional y la vigilancia para que no ardan, además de una política territorial adecuada. Es evidente que estamos lejos de ello.

Además, como se observa campaña tras campaña, los pinos y eucaliptos arden mucho más, con relación a la superficie que ocupan, que otras especies. En Galicia y norte de Portugal son plantadas para la producción, no son naturales de allí y arden de una forma explosiva. Es necesario tender hacia ecosistemas más estables, diversos y maduros, hacia bosques de robles y vegetación autóctona y no hacia cultivos forestales para seguir un modelo social rentable y sostenible.

Ya todo el mundo reconoce que los incendios se apagan en invierno (aunque nuestros políticos sigan sin potenciar, por ejemplo, la ganadería extensiva). Ahora hay que avanzar en las otras dos ideas. Solo comprobar los importantísimos gastos en extinción ya demuestran que es mucho más barato e inteligente prevenir que extinguir.— Fernando Prieto.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_