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Cartas al director

La amnistía fiscal

Supongamos benévolamente que las rotundas facilidades adicionales para la amnistía fiscal que se anuncian estos días no se deben a simpatía o solidaridad del Gobierno y del Ministerio de Hacienda con los evasores fiscales, sino solo al temor a que la medida se quede muy lejos de los resultados previstos.

El PSOE intenta paliar el daño cívico y moral de la amnistía con un recurso ante el Tribunal Constitucional, que a saber cuándo y cómo termina. Pero hay otra cosa que el PSOE y otros partidos podrían hacer, con efectos cívico-morales positivos y permanentes: socavar la eficacia de la amnistía comprometiéndose a que, en caso de llegar al gobierno, quienes se acojan a ella podrán sufrir inspecciones fiscales sistemáticas y exhaustivas, como es de suponer que se hace con cualquier colectivo con riesgo de alto fraude fiscal. En realidad, quienes todavía piensen acogerse a la amnistía deberían tener en cuenta que cualquier gobierno futuro podría alentar tales inspecciones aun sin haberlo avisado previamente, así como estar dispuestos a tributar debidamente por las cantidades afloradas si el recurso ante el Tribunal Constitucional prosperara a todos los efectos.

No siempre una idea mala es una mala idea, pero la amnistía fiscal podría ser un buen ejemplo de las dos cosas.— Alfonso Ruiz Miguel.

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