El capital riesgo se hace fuerte en la vida cotidiana: de La Casa de las Carcasas a las patatas fritas de marca blanca de Mercadona
Estos fondos amplían sus intereses a otros sectores sin abandonar su tradicional foco en firmas de crecimiento

Durante años, el capital riesgo fue sinónimo de apuestas en start-ups tecnológicas, energías renovables o innovaciones disruptivas aplicadas a la biomedicina. Con un perfil más agresivo que el de la inversión tradicional, estos vehículos perseguían lo que en la jerga financiera se conoce como unicornios: empresas jóvenes, singulares y de alto crecimiento, con rondas sucesivas de financiación y salidas multimillonarias. Sin abandonar ese territorio, los fondos de private equity amplían su foco hacia sectores más prosaicos: alimentación industrial, salud animal, servicios urbanos o bienes domésticos.
El último informe de SpainCap muestra que el grueso de la inversión en 2025 correspondió al private equity tradicional, con especial protagonismo del llamado middle market: empresas medianas, muchas de carácter industrial o familiar. El capital extranjero representó el 63,8% del total, “cifra récord”, lo que confirma la dimensión internacional del interés por el tejido empresarial español.
El informe Global Private Markets Report 2026 de McKinsey & Company apunta que la creación de valor depende cada vez más de la mejora operativa y la disciplina financiera y menos de expectativas de crecimiento futuras. Aunque el entorno monetario se ha relajado, el sector opera lejos de la era del dinero ultrabarato que disparó las valoraciones tecnológicas. La previsibilidad vuelve a cotizar al alza.
Desde la patronal, el movimiento se interpreta como una adaptación al entorno. David Martín, vicepresidente de SpainCap y responsable de private equity en España y Portugal en Tikehau Capital, recuerda que sectores como alimentación, industria tradicional o servicios han sido históricamente “tractores de inversión” por sus oportunidades de consolidación. No obstante, admite que en el entorno actual puede haber “un mayor desplazamiento hacia algunos de estos sectores por su naturaleza defensiva y descorrelacionada del ciclo económico”. A su juicio, los fondos que invierten en compañías más maduras “van a buscar sin duda flujos estables y predecibles”, en una etapa marcada por la “relocalización industrial y ciclos de inversión en capex” que están reforzando la consolidación industrial y de servicios en España y atrayendo capital extranjero.
Factores cíclicos
Santiago Carbó, catedrático de Economía de CUNEF, cree que el fenómeno combina factores estructurales y cíclicos. “El capital privado lleva tiempo desplazándose hacia sectores de consumo cotidiano porque tienen flujos de caja relativamente estables, permiten crecer por consolidación y, de alguna manera, son más operables que otras inversiones puramente financieras”, explica. A ello se suma “un cierto envejecimiento de los empresarios y cierta fragmentación de mercados”.
En su opinión, el actual entorno de tipos bajos y elevada liquidez acelera un fenómeno previo: “Hay mucha liquidez y es fácil subir las valoraciones, lo que anima la actividad del capital privado, que con tipos más altos tiende a ser más selectivo”. El movimiento es visible en operaciones concretas. Nuzoa, distribuidor líder de productos y servicios de salud animal en España y Portugal, nació en 2020 bajo el impulso de Abac Capital y, tras 13 adquisiciones, fue comprada por el fondo francés PAI Partners. Más que una apuesta puntual, el caso ilustra el atractivo de un mercado fragmentado con capacidad de consolidación europea. En el consumo la lógica es similar. ProA Capital ha tomado posiciones en Pastas Gallo o La Casa de las Carcasas y adquirió recientemente Acrylicos Vallejo, fabricante de pinturas para modelismo. Según la gestora, la operación busca “impulsar el crecimiento y la internacionalización de la empresa”.
El segmento de productos de consumo concentró cerca del 16% del capital invertido por el private equity y el venture capital (invierte en empresas de reciente creación) en 2025, situando la alimentación y los bienes cotidianos entre los destinos relevantes de un capital que busca plataformas de crecimiento.
A inicios de año, One Rock Capital compró Europe Snacks, fabricante europeo de aperitivos salados con presencia en el Reino Unido, Francia y España —entre otros productos, patatas fritas de marca blanca para Mercadona—. El activo no es la patata, sino la estructura industrial capaz de integrar marca blanca, distribución paneuropea y economías de escala.
La misma lógica se extiende a servicios urbanos. Asterion Industrial Partners ha construido una red de estacionamientos y activos vinculados a la valorización de residuos tratando de sacar partido de los flujos de caja recurrentes en sectores esenciales. El patrón se repite: sectores atomizados, empresas medianas y margen para consolidación. La estrategia es conocida como buy & build: adquirir una compañía plataforma y sumar competidores más pequeños.
En 2025, las operaciones de entre 10 y 100 millones superaron los 3.000 millones de euros. Es en ese espacio intermedio donde el capital privado encuentra terreno fértil para consolidar negocios cotidianos. El debate es inevitable. Los defensores del modelo argumentan que los fondos aportan capital, profesionalización e internacionalización. Los críticos advierten del riesgo de concentración progresiva en sectores esenciales.
Carbó no duda de que el capital privado ayuda a crecer a empresas sin proyección por tamaño, pero insiste en que el efecto no es neutro. “Somos un país de pymes y la pyme no siempre puede afrontar políticas de crecimiento”, señala. Aunque reconoce que la escala aporta estandarización, logística, marca, acceso a financiación y talento, también “limita la competencia”. Desde la perspectiva del regulador, fuentes de la CNMC subrayan que la entrada de fondos “no es problemática per se” y no se observa un deterioro sistemático de la competencia, aunque reconocen que determinadas estrategias pueden generar aumentos de concentración a nivel local o en segmentos específicos.
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