Ir al contenido
_
_
_
_

Telefónica dispara sus pérdidas en Reino Unido y gana un 11% más en Brasil

Virgin Media O2 se deja 1.850 millones y Vivo gana 1.010 millones de euros

Cartel de Virgin Media O2. Maureen McLean / Alamy Stock Photo

El ejercicio de 2025 ha resultado ser un periodo de gran complejidad para Virgin Media O2 (VMO2), la joint venture (empresa conjunta) de Telefónica y Liberty Global en el Reino Unido, marcado por un notable contraste entre su resiliencia operativa y unas cifras de pérdidas contables que han impactado en su balance. Según las cuentas presentadas por la compañía, la operadora disparó sus pérdidas netas en 2025 hasta los 1.617,7 millones de libras esterlinas (1.852 millones de euros, al cambio actual), lo que supone multiplicarlas por 98 —un incremento del 9.703%— frente a los 16,5 millones de libras en números rojos registrados el año anterior. La cara de la moneda en el negocio internacional de la operadora española se ha vivido en Brasil, donde ha cerrado el año pasado con más de 1.000 millones en beneficios.

De vuelta al Reino Unido, esta cifra no supera el récord negativo de 2023 -cuando la empresa se dejó más de 3.600 millones de libras- , las mayores desde que VMO2 se formó en junio de 2021 tras la fusión de Virgin Media (Liberty Global) y O2 (Telefónica).

Como en aquel ejercicio, el resultado de 2025 tiene su origen principal en un ajuste contable no monetario, o impairment, de 1.022 millones de libras, que refleja una revisión a la baja del valor de la empresa ante un entorno macroeconómico rígido, un escenario de altos tipos de interés y previsiones de flujo de caja más conservadoras debido a una competencia que no da tregua.

A nivel de facturación, la operadora ingresó 10.113,1 millones de libras (11.583 millones de euros), lo que representa un descenso del 5,3% respecto al curso previo. En el desglose de ventas, el segmento móvil aportó 5.580,2 millones de libras (un 1,9% menos interanual), afectado por la caída en la venta de dispositivos y un éxodo de clientes motivado por la estrategia de indexar precios a la inflación, que provocó la pérdida de casi 400.000 contratos móviles.

Por el contrario, el negocio fijo registró una nota positiva con ingresos de 3.913 millones de libras, un 1,6% más que en 2024. Mientras tanto, el beneficio bruto de explotación (ebitda) ajustado se situó en 3.879,5 millones de libras, apenas un 0,4% menos que el ejercicio anterior, aunque el flujo de caja libre ajustado sufrió un retroceso más pronunciado del 20,5%, terminando el año en 393,1 millones de libras (449,8 millones de euros).

Ante este escenario, el consejero delegado de la firma, Lutz Schüler, ha señalado en un comunicado que, pese a prever condiciones de mercado difíciles en 2026, la compañía está sentando los cimientos para construir relaciones de confianza a largo plazo e impulsar la rentabilidad futura. No obstante, las previsiones para el próximo año se mantienen cautas: se estima un descenso de los ingresos por servicios y del Ebitda ajustado de entre el 3% y el 5%, junto con inversiones en propiedad y equipo de entre 2.000 y 2.200 millones de libras. Esta perspectiva refleja una mayor intensidad promocional, la incertidumbre en el mercado minorista fijo y el impacto de los costes mayoristas asociados al incremento de clientes sobre la red de Nexfibre.

Como movimiento estratégico para fortalecer su posición, Telefónica y Liberty Global, junto a InfraVia Capital a través de Nexfibre, anunciaron la pasada semana un acuerdo para adquirir el 100% de Netomnia, el segundo mayor operador de fibra del Reino Unido, en una operación valorada en 2.000 millones de libras, de los que la mitad son asunción de deuda.

Otra cara en Brasil

Frente al sombrío panorama en Reino Unido, Telefónica ha tenido un buen año en Brasil, su otro mercado estratégico junto a España y Alemania. Telefónica Brasil (Vivo) ha cerrado el ejercicio 2025 superando todas las expectativas del mercado. La compañía finalizó el año con un beneficio neto de 6.167,9 millones de reales (1.010 millones de euros), lo que representa un incremento del 11,2% respecto al año anterior.

Este impulso en las ganancias vino respaldado por un sólido ritmo de facturación: solo en el cuarto trimestre, los ingresos netos ascendieron a 15.611 millones de reales (2.555 millones de euros), un 7,1% más, impulsados por el excelente desempeño del negocio móvil de pospago (+9,0%) y la fibra óptica (+9,8%). Los ingresos en el conjunto del año 2025 ascendieron a 59.255 millones de reales brasileños (9.700 millones de euros), un 6,1% más.

El motor de este crecimiento se encuentra en su amplia base de clientes, que alcanzó los 116,7 millones de accesos totales (+0,6% interanual). En el segmento móvil, Vivo cerró con 103 millones de líneas. Destaca especialmente el alto valor de su cartera de clientes: el segmento de pospago sumó 3,3 millones de altas netas en el año, alcanzando los 50,8 millones de accesos. Esto ha permitido elevar el ingreso medio por usuario (ARPU) hasta los 52,9 reales (8,66 euros), manteniendo al mismo tiempo una tasa de cancelación (churn) en mínimos históricos del 1,0%. Además, la cobertura 5G ya alcanza los 716 municipios, multiplicando por 1,4 veces el alcance del año anterior.

En el mercado fijo, la red de fibra óptica (FTTH) continuó su imparable expansión. Vivo finalizó 2025 con 31 millones de hogares pasados (+6,4%) y 7,8 millones de hogares conectados (+12,0%). La fidelización en este segmento también mejoró, encadenando seis trimestres de caídas en el churn hasta situarse en el 1,4% al cierre del año.

La rentabilidad de la compañía brilló también en 2025. El margen del flujo de caja operativo creció un 13,4% anual, sumando un total de 15.551,6 millones de reales (2.546 millones de euros). Esta fuerte generación de caja se explica en gran medida por una menor necesidad de inversión tras los grandes despliegues iniciales: el capex (inversión en activos) de 2025 se situó en 9.270,3 millones de reales (1.517 millones de euros). Aunque creció un ligero 1,1% interanual, su peso sobre los ingresos totales cayó en casi un punto porcentual, representando solo el 15,6%.

La excelente salud financiera de Vivo se ha traducido en una agresiva política de dividendos, convirtiéndose en el gran pilar de caja para su matriz, Telefónica. Durante 2025, la compañía repartió 6.376,5 millones de reales (1.044 millones de euros) entre dividendos, reducciones de capital y recompras de acciones, lo que supone un payout (retribución total al accionista) del 103,4% sobre el beneficio neto.

Para 2026, las noticias siguen siendo igual de positivas para los inversores: Vivo ya ha aprobado una remuneración de 6.990 millones de reales (1.144 millones de euros) y ha reafirmado su compromiso de distribuir al menos el 100% del beneficio neto de cada ejercicio hasta 2026.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_