El hospital Moisès Broggi certifica como muerto a un paciente vivo
El Departamento de Salud ha abierto un expediente informativo para aclarar el caso de un hombre a quien el hospital público Moisès Broggi, en Sant Joan Despí (Baix Llobregat), certificó su muerte el día de Navidad y que, en realidad, seguía vivo y permanece ingresado en el centro.
El paciente es un anciano de 89 años que sufre una enfermedad terminal. Según el centro, el hombre presentaba los signos externos de muerte: ausencia de movimiento, falta de pulso central y periférico en la auscultación, piel fría y color violáceo. Los médicos lo dieron por fallecido, "diagnóstico que se demostró erróneo".
Salud confía en terminar la investigación esta semana y no dará más detalles hasta entonces por deseo de la familia.


























































