La 'primavera árabe' se detiene a las puertas de Arabia Saudí

El colegio electoral de Al Manaz, al sureste de Riad, estaba ayer vacío a las dos de la tarde. Solo un médico en pijama hospitalario se acercó 20 minutos después a depositar su papeleta. La falta de entusiasmo en las segundas elecciones municipales que celebra el reino desde 2005 es palpable y pone en evidencia las contradicciones de una monarquía absoluta cada vez más alejada de sus súbditos. Los hombres saudíes estaban llamados ayer a votar en unas elecciones que excluyen a las mujeres y que intentan maquillar un régimen que ha cerrado el paso a las reformas de la primavera árabe.


























































