El barro sepulta años de progreso en Sendai
El número de víctimas mortales por el desastre puede superar las 10.000
En la carretera que conduce a Natori, 20 kilómetros al sur de Sendai, el barrizal ocupa la vista hasta el infinito. Coches con el morro hundido en el agua, invernaderos abarrotados de lodo y camiones boca arriba conforman todo un cementerio del progreso de Japón. Parece difícil aceptar que el avanzado país del manga y los robots se halle sumido en su peor crisis desde el fin de la II Guerra Mundial tras la tragedia del viernes. Unos soldados buscan allí entre el barro a alguno de los más de 10.000 muertos (el Gobierno ha contabilizado ya 2.414) que se estima ha causado el cataclismo.


























































