Rajoy: "La limpieza en la vida pública es una exigencia moral"
El líder galvaniza al PP tras el caos de Gürtel y Caja Madrid

El líder del PP, Mariano Rajoy, terminó ayer su discurso de clausura de la convención del partido en Barcelona con el auditorio puesto en pie y la foto clave del marianismo: todo su equipo de fieles junto a él, subido al escenario, y todos los barones autonómicos detrás, menos dos. Francisco Camps se fotografiaba a la misma hora en Valencia en una promoción de Ferrari y Esperanza Aguirre volvía a Madrid por motivos familiares graves.
Rajoy logró al fin levantar los ánimos de los suyos con un discurso de los más aplaudidos en los últimos años, que hablaba de austeridad, de la pedagogía de la política y de la necesidad de tener un partido limpio y unido: "La limpieza en la vida pública es una exigencia moral".
Rajoy hizo un discurso largo y muy elaborado, con gestos hacia conservadores y moderados. Ensalzó los valores tradicionales de la derecha española: familia, rechazo al aborto, supremacía del individuo, libre elección del centro educativo y un tema delicado en Cataluña, la defensa del castellano. Pero también defendió el sistema público de pensiones y prometió una reforma que garantice la viabilidad de la sanidad pública.
Páginas 16 y 17


























































