Geli anuncia, sin concretarlos, reajustes para "preservar" el modelo sanitario
El modelo sanitario catalán está a un paso de quedar obsoleto. Requiere reajustes que la crisis económica hace apremiantes porque obliga a hacer lo mismo con menos dinero. "Está en juego la calidad de la atención sanitaria", avisó ayer la consejera de Salud, Marina Geli, en una conferencia pronunciada en ESADE. Los cambios necesarios quedaron en una declaración de intenciones que abrió muchos frentes y no cerró ninguno; "un acuerdo político y social", lo definió Geli, que debe alcanzarse entre todos los agentes vinculados a la sanidad pública. Tal acuerdo no se materializará hasta 2009, una vez que se haya concretado el pacto de financiación entre la Generalitat y el Gobierno central.
Líneas maestras
La consejera esbozó las líneas maestras de este futuro acuerdo: servirá para reordenar la atención sanitaria y estructurar las organizaciones sanitarias en redes. No concretó cómo hacerlo, pero rescató manidos debates acerca de cómo remontar la "infrafinanciación" que sufre la sanidad catalana. Incluso volvió a referirse a la posibilidad de aplicar el copago en los medicamentos, tema que genera fricciones en el seno de la Generalitat y que el propio presidente, José Montilla, le pidió zanjar la semana pasada. "El copago no es el debate. Es sólo uno de los debates que debemos afrontar", insistió ayer Geli.
La reforma de la sanidad catalana también requiere concesiones del Ejecutivo central. Geli pedirá la condonación de la deuda histórica que Salud mantiene con la Seguridad Social -superior a 520 millones de euros- y un sistema sanitario que responda a la estructura federal. "El modelo es federal sin las herramientas para serlo", lamentó la consejera.


























































