Irán sigue adelante con sus planes nucleares e inaugura una planta de agua pesada
El régimen islámico iraní envió ayer una nueva señal de desafío a la comunidad internacional al inaugurar en Arak, 400 kilómetros al suroeste de Teherán, una planta de producción de agua pesada destinada a la refrigeración de un reactor nuclear.
Cinco días antes del vencimiento del plazo de la ONU para que Teherán renuncie a su programa nuclear, con el que puede dotarse de armas atómicas, el presidente Mahmud Ahmadineyad afirmó que su país "no es una amenaza para nadie".



























































