AT&T despide a sus clientes más tradicionales
AT&T, el icono mundial de las telecomunicaciones, va a renunciar a ofrecer los servicios de telefonía en los hogares estadounidenses, y es que, en la actualidad, la compañía fundada por Alexander Graham Bell asegura, después de 127 años con el teléfono sonando virtualmente en todas las casas de Estados Unidos, que el negocio le sale muy caro y que no puede competir con sus rivales, que ofrecen unas tarifas mucho más bajas.
La multinacional estadounidense también quiere poner fin a los servicios de larga distancia ofrecidos a los consumidores particulares, un sector donde lidera el mercado. La operadora quiere concentrar su estrategia en los servicios corporativos -que representan el 75% de sus ingresos- y en los sistemas de telefonía emergentes, como las llamadas digitales a través de Internet y UMTS. Los analistas del sector dicen que es una mutación lógica del sistema, equivalente al salto del telégrafo al teléfono, que ahora se está viendo eclipsado por la telefonía móvil e Internet.


























































