EE UU intenta convencer a Rusia y China para que apoyen su resolución sobre Irak
Alemania y Francia mantienen sus reservas en la ONU a la propuesta de Washington
EE UU luchó anoche por obtener el respaldo del Consejo de Seguridad a su propuesta de resolución sobre Irak. Washington contaba en principio con los nueve votos necesarios para la aprobación del texto, pero en un pulso diplomático de último minuto parecía haber conseguido el apoyo de países clave, esencialmente Rusia y China, que hasta ahora se habían resistido a otorgarle plenos poderes en Bagdad. La votación de la resolución se pospuso varias veces y no se había producido al cierre de esta edición. La gran perdedora de estas semanas de intenso debate es la ONU, que se queda al margen de la reconstrucción iraquí.
Sin plazos
La ONU, que sólo actuará "si las circunstancias lo permiten", es decir si mejoran las condiciones de seguridad, se queda al margen. El texto excluye a la organización internacional de la reconstrucción política y económica de Irak. Su contribución a la celebración de las elecciones o a la redacción de la constitución siempre quedará supeditada a la autoridad del administrador civil estadounidense, Paul Bremer. De hecho, la organización internacional sólo tiene una presencia simbólica en Bagdad puesto que hace tres semanas evacuó la mayor parte de su personal después de ser víctima de un segundo atentado.


























































