Aznar discrepa con el primer ministro francés sobre los temas clave para el futuro de la UE
El presidente del Gobierno, José María Aznar, y su homólogo francés, Jean-Pierre Raffarin, pusieron ayer de manifiesto durante un debate en el Foro Ambrosetti, en Cernobbio (Italia), profundas divergencias entre sus respectivos Gabinetes sobre varios asuntos clave para el futuro de la Unión Europea. Aznar defendió que la Constitución de la Unión Europea mencione las raíces cristianas de Europa -"no se entiende Europa sin la referencia al cristianismo", dijo-. Raffarin, que es miembro, como Aznar, del Partido Popular Europeo, dio, en cambio, por bueno el borrador de la Constitución, que no incluye esa referencia cultural. El presidente español defendió con vehemencia el Pacto de Estabilidad, mientras que Raffarin precisó que "la estabilidad no siempre aporta crecimiento".


























































