REE asegura resultados y echa un cable al Gobierno
Antepone la compra de red a su diversificación
La diversificación de REE ha pasado a segundo plano y su negocio regulado vuelve a ser el objetivo. Las endeudadas eléctricas españolas querían vender sus redes de alta tensión y el Gobierno no quería que pasaran a manos extranjeras. REE ha contentado a todos, que además son sus clientes y accionistas, y al precio de un alto endeudamiento quiere terminar 2002 como único transportista eléctrico.


























































