La OTAN y Rusia crean un Consejo de Cooperación para enterrar la guerra fría
La guerra fría fue enterrada ayer en la cumbre que la OTAN y Rusia celebraron en Reikiavik, capital de Islandia. El nuevo Consejo OTAN-Rusia se convertirá en un foro de cooperación en el que los 19 países de la Alianza Atlántica y Rusia hablarán al mismo nivel, si bien Moscú no dispondrá de derecho de veto. La lucha contra el terrorismo y los acuerdos de no proliferación de armas de destrucción masiva figuran como objetivos de esta nueva organización.
La cumbre de Reikiavik, a la que acudieron los ministros de Exteriores de la OTAN y de Rusia, adquirió más relevancia al celebrarse el día después del histórico acuerdo entre Washington y Moscú para una drástica reducción de cabezas nucleares.


























































