El centro de Zumarraga, a finales de 2002
Cuatro encapuchados armados dinamitaron el pasado mes de febrero en nombre de ETA el nuevo centro de menores de Zumarraga con 40 kilos de dinamita. Se trataba de un complejo emblemático que estaba previsto inaugurar en el mes de mayo. La previsión del departamento de Justicia es que el centro se ponga en funcionamiento a finales del año que viene, después de la ingente reconstrucción que le aguarda. Este es el cálculo de Javier Zorriketa, que ya tiene sobre su mesa tres ofertas de empresas interesadas en el trabajo.
Cuando se trata de casos de terrorismo, se aplica el trámite de urgencia y el régimen de contratación de las obras es más sencillo. El Gobierno podría adjudicar la obra incluso con un sólo presupuesto, pero Zorriketa prefiere analizar varias ofertas. La más optimista de la que le han presentado habla de derruir cinco de los siete módulos de edificios atacados por ETA. 'Es peor que empezar desde cero', se lamenta.
Equipado con talleres de carpintería, soldadura y horticultura, zonas de ocio y deportes, frontón, gimnasio y piscina, el centro de menores de Zumarraga, con capacidad para 40 jóvenes, requirió una inversión de 600 millones de pesetas. La reconstrucción ascenderá a más de 500 millones, teniendo en cuenta el derribo de los módulos maltrechos, el desescombro y la edificación. 'Se trataba de uno de los centros más avanzados que había en su campo, que incluso iba a acoger a internos de otras comunidades', recuerda Zorriketa.


























































