Las obras de un instituto retrasan el inicio del curso a 300 alumnos
Casi 300 alumnos de los 525 que tiene el instituto Tetuán-Valdeacederas ven cómo sus vacaciones se alargan de forma involuntaria. Tres de las cuatro plantas del edificio donde han sido reubicados (el antiguo colegio Emilio Castelar) siguen en obras nueve días después de que haya comenzado el curso. La administración decidió trasladarles de centro para dar cabida a los alumnos del primer ciclo de la ESO que dejan los colegios en el distrito para incorporarse a los institutos, tal y como marca la Logse."El tema es vergonzoso", aseguró ayer Francisca Álvarez, una representante de la asociación de padres que no entiende que la Comunidad haya esperado hasta el 16 de agosto para iniciar la remodelación.
"No hay que negar que hemos empezado algo tarde", reconoció Bonifacio Alcañiz, director del Área Territorial Centro. Pero en cualquier caso, aseguró que para el próximo lunes "salvo pequeñas cuestiones" la obra, presupuestada en unos 60 millones de pesetas, estará finalizada y los chavales podrán sentarse en los pupitres. Es algo que cuestionan además de los padres, Jacinto Uceda, el director del centro: "Apenas hay obreros trabajando. Sí, hay un fontanero aburrido, como si no tuviera nada que hacer".


























































