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Cartas al director

Cosmética social

Me congratula la acción del Ararteko reclamando una mayor ayuda institucional para las familias que tienen en su seno un enfermo mental crónico. El Informe de la Comisión ministerial para la Reforma Psiquiátrica (1985) y la Ley General de Sanidad (1986) eran muy prometedoras, pero pronto se extinguió esta iniciativa de la Administración central. El siguiente paso fue el decreto de ordenación de las prestaciones del Insalud y los derechos de los pacientes de 1995. La atención en salud mental pasó después a los gobiernos autónomos y, sin embargo, cada vez se ve con más pesimismo la reforma. Al contrario, frente al insuficiente desarrollo de medidas para paliar el sufrimiento de estos pacientes y sus familias, asistimos a una delirante promoción consumista de la salud mental, consecuencia de nuevas patologías triviales mercantilizadas a favor de laboratorios farmacéuticos e industrias de la alimentación y la moda.- Enrique Alber Amézaga. Algorta.

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