GENTE
- CAMPAÑA DISUASORIAPhilip Ruddock, ministro australiano de la Inmigración, ha emprendido una peculiar campaña para disuadir a los ilegales que intentan entrar en el país. Las imágenes de tiburones y cocodrilos con las fauces listas para atacar preceden al aviso de que, en caso de superar los peligros de las aguas, a los ilegales les espera un desierto inhóspito -emplazamiento de seis campos de refugiados que dan cabida a unos 3.600 inmigrantes- donde les aguardan serpientes venenosas. Los vídeos serán emitidos, entre otras, por cadenas de televisión de Irán, Jordania, Siria, Turquía y Pakistán, países de procedencia mayoritaria de los balseros que llegan a las costas australianas en embarcaciones indonesias. Las organizaciones en defensa de los refugiados han calificado de "grotesca" la campaña, y aconsejan al ministro que se dedique a detener a los traficantes y no a aterrorizar a las víctimas. A principios de mes, 750 demandantes de asilo se amotinaron en uno de los campos de confinamiento denunciando las condiciones de alojamiento. Unos días antes, un centenar de ilegales amenazaron con suicidarse y otros iniciaron una huelga de hambre, en algunos casos cosiéndose la boca.- ,


























































