Aznar afirma antes de llegar a Cuba que Castro frena todo cambio en la isla
El presidente del Gobierno español, José María Aznar, declaró ayer, horas antes de su llegada a La Habana, que no alberga esperanzas de que se produzca un cambio democrático en Cuba antes de la muerte de Fidel Castro y que, si el líder cubano puede, hará todo lo posible para que tampoco se dé ese paso tras su desaparición. En un desayuno mantenido con periodistas en la capital hondureña, Aznar afirmó que no habría acudido a la cumbre iberoamericana que hoy comienza en La Habana si no se hubiera podido reunir con miembros de la disidencia cubana. Horas después de hacer estas afirmaciones, a las 18.25, hora local (1.25 de hoy, hora peninsular española), llegaba Aznar a La Habana. Allí le esperaban Castro, vestido con uniforme militar, y el vicepresidente cubano, Carlos Lage, quien no había acudido a recibir a los otros jefes de Gobierno y de Estado que fueron llegando a lo largo del día. Pero la visita que ha despertado un inusitado interés ha sido la de los reyes de España, que llegaron a la isla a la 1.45 (hora peninsular). En el aeropuerto les esperaban Castro y Aznar. Don Juan Carlos, después de que el presidente cubano rompiera el protocolo, se desplazó a La Habana en el coche de Castro. Una de las incógnitas sobre el viaje real a La Habana tiene que ver con un eventual encuentro a solas entre el Monarca y Castro. En el borrador de la declaración final de la IX Cumbre Iberoamericana, Chile ha logrado incluir un párrafo que rechaza la extraterritorialidad de las leyes y que supone una desautorización del proceso abierto por el juez Baltasar Garzón contra el ex dictador Pinochet.


























































