Condenado un estudiante austriaco que ayudó a morir a una anciana
El estudiante de filosofía austriaco Christof B. fue condenado ayer en Viena por haber ayudado a morir a una anciana de 93 años, que estaba gravemente enferma y paralítica. El acusado fue puesto en libertad después del juicio, dado que había cumplido ya cinco meses de prisión preventiva, a lo que se añade otra pena de prisión condicional de diez meses, para el caso de que repitiese el delito.Christof B. ayudó a la mujer, que por haber sido médica de profesión sabía perfectamente que su estado de salud ya no iba a mejorar, a ponerse en la cabeza un saco de plástico llamado exit-bag (bolsa de salida), creado en Holanda para el suicidio. La paciente, que disponía de amplios medios financieros, le dio al joven unas 300.000 pesetas por realizar su encargo.


























































