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SOS Racismo denuncia el trato que sufre una familia de inmigrantes kurdos

La organización SOS Racismo denunció ayer la separación que sufre una familia kurda (procedente del norte de Siria) que permanece desde el viernes en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Un portavoz de esta asociación calificó de "indigna" la sala donde pernoctan los inmigrantes y acusó a la policía de "carecer de sensibilidad" por no permitir que un marido (con su hijo) salga de Barajas, aunque sea custodiado, para visitar a su esposa embarazada, hospitalizada desde el viernes por un cólico nefrítico.

La mujer, Siri, de 22 años, se recuperaba ayer en la habitación 1204 del edificio materno infantil del hospital La Paz. Había sufrido un cólico nefrítico como consecuencia de su avanzado estado de gestación (37 semanas). Al ir indocumentada, en el centro hospitalario le han abierto una ficha con el nombre de "Kurda Desconocida Desconocida".Desde el viernes no tenía noticias de su marido, Sirú, de 23 años, ni de su hijo, Sibán, de dos. Sólo se comunica por señas con su compañera de habitación, Esther, un ama de casa madrileña. Ayer por la tarde, Siri, gracias a la intercesión de una enfermera que consiguió el teléfono de la sala de asilo de Barajas, pudo hablar con Sirú durante 10 minutos. Al acabar la conversación, su llanto y angustia se convirtieron en un suspiro que terminó en una sonrisa. "Los dos están bien", acertó a decir por señas.

"A un señor, Seibás, le dimos billetes y el pasaporte para venir aquí. Después fuimos cogidos por la policía", añadió la mujer. Sus dolores van cesando poco a poco. Todavía no sabe cuando recibirá el alta y podrá ver a su familia.

Mientras persiste la separación, su marido se ha entrevistado con el personal del Ministerio de Asuntos Sociales en Barajas para solicitar la concesión del estatuto de refugiado político. La decisión se conocerá mañana.

Entretanto, el hijo del matrimonio, Sibán, de dos años, que presentaba síntomas de deshidratación al llegar, ha mejorado. Una inmigrante que está con ellos en el aeropuerto señaló ayer que el pequeño se ha recuperado y que ya ha empezado a comer de forma regular.

El portavoz de SOS Racismo criticó que la Administración no tenga medios para ayudar a los refugiados. En su opinión, debería "humanizarse la zona de tránsito de Barajas y formar a la policía del aeropuerto" para que entienda el problema de los refugiados. "Aquí se demuestra que hay inmigrantes de primera, como los serbios o los albanokosares, a los que se les da salida inmediata y con los que es bueno hacerse la foto. Mientras, los de segunda, como son estos kurdos, tienen que sufrir sus tragedias y sus problemas sin que nadie se preocupe por ellos", señaló el portavoz de SOS Racismo.

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