Política
No hay honor más grande que el de aquellos que consiguen un bien por la vía del diálogo, del pacto, de la negociación: no me hablen de batallas, ni de conquista. No me citen soniquetes como "antes muertos que retroceder" o "morir con las botas puestas". Les regalo a Guzmán el Bueno y al general Moscardó, al general Custer; les regalo cualquier éxito obtenido a expensas de exterminar al otro. Dénme gente de diálogo, gente de pacto, gente de negociación.Años después (y de nuevo la paz de Oriente Próximo a merced de los buitres, hoy) del apretón de manos entre Rabin y Arafat, que llenó de emoción los corazones dados a la esperanza, debemos disfrutar de estos días durante los cuales hemos visto a los políticos ejercer noblemente el trabajo para el que recibieron mandato. A través de las imágenes de televisión (no me duelen prendas en reconocer el excelente servicio de la CNN, consciente de lo mucho que les agradecerá Clinton que no descuiden a su electorado de origen irlandés), nos hemos sentido cercanos a las personas que, en Belfast, cada cual desde su bando y desde el matiz dentro de su bando, han permanecido en pie noches enteras, recorriendo pasillos, bebiendo litros de café, devanándose los sesos para llegar a un consenso que frene la tragedia que tantas vidas se ha llevado para siempre.
Eso que han hecho en Belfast los representantes de sensibilidades e ideologías diferentes, pertenecientes a religiones enfrentadas, es lo contrario del absolutismo, de la dictadura, de la posesión, de la opresión. Es política. Olvidada, zarandeada, pisoteada, escarnecida: de vez en cuando la política, la noble política con que soñamos, triunfa.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
La paz democrática, tan querida como desconocida
Los fuegos artificiales de Nochevieja causan dos muertos y decenas de heridos en Países Bajos
El ruso Tugan Sokhiev, opuesto a la guerra de Ucrania, dirigirá el Concierto de Año Nuevo 2027
La Nochevieja se salda en Cataluña con 117 detenidos, 27 de ellos por violencia de género
Lo más visto
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Campanadas 2025, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026




























































