Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Paisaje urbano

Creo que nosotros, madrileños y madrileñas, poseemos virtudes y defectos, como todo el mundo. Pero entre nuestros defectos, el poco apego por la tradición es, a mi juicio, uno de los más acusados. Creo que mi afirmación tiene muy poco de conservadora, porque las ideas avanzadas y el respeto a las tradiciones -que un día fueron a su vez ideas avanzadas- es un signo de civilización y ésta es una prueba evidente de progresismo. Resulta extraordinario contemplar el respeto por la arquitectura urbana que existe en otras ciudades europeas, como Londres, París o Roma, mientras que en Madrid la conciencia de lo valioso del patrimonio arquitectónico, salvo en algunos técnicos o especialistas, y muy pocos intelectuales, se encuentra realmente muy poco extendida.París sigue siendo París y Londres sigue siendo Londres, sin que por ello las obras urbanas que han de realizarse, tanto relativas a servicios públicos, como por ejemplo transportes, como las propias de la conservación inmobiliaria, dejen de ejecutarse.

Me gustaría que los madrileños adquiriéramos esta conciencia, porque el entorno urbano es al habitante de la ciudad lo que el paisaje es al campesino. Sería un crimen arrebatar a un campesino el paisaje que le vio nacer. Lo mismo nos sucede a los habitantes de las ciudades, cuando vemos las dentelladas que esa falta de conciencia y de respeto por el pasado producen.-

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_