El curandero que trataba el sida y el cáncer, condenado a una pena-multa de seis meses
El curandero mallorquín Guillermo Reynés, que cobraba hasta un millón de pesetas por tratar a enfermos incurables de sida y cáncer a quienes aseguraba una pronta curación, se mostró conforme ayer con su condena por intrusismo, que supone sólo una pena-multa de seis meses. El Colegio de Médicos de Baleares había retirado la acusación de estafa y la fiscal Rosa Cosmelli modificó la calificación al no ver delito en la actividad del curandero. Los familiares de las víctimas no acudieron al no celebrarse la vista del caso y el padre de una paciente fallecida de cáncer calificó de decepcionante la "suave condena" impuesta.-


























































