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Cartas al director

El día después

Han matado a Fernando Múgica. ¿Por qué lo han asesinado? La respuesta es antigua: "Alguien puso juntos los huevos de la serpiente y de las palomas". ¿Y quién es ese alguien? Es la mano oscura del nacionalismo racista, sectario y atroz que se lleva por delante toda reflexión, todo derecho individual, todo respeto personal, en aras del mito de la pureza, de la gloria, del pueblo oprimido, del éxtasis irracional de la patria, del colectivo, de un destino que lo exige todo, y desde luego la vida.Y aquí vivimos, en la excitación cainita, en la satisfacción de odiar, en un enfrentamiento diario que ha llevado ya a la sociedad vasca y donostiarra a la situación de Sarajevo. Un conciudadano ilustre, José María Mendiluce, nos lo ha explicado con todo género de detalles.¿Qué podemos hacer? Decir bien claro que el nacionalismo es el que empolla los huevos de la serpiente y que está llevando a todos a un callejón sin salida. ¿O es salida la autodeterminación que dice llevarnos a una independencia que tiene que ser fuera de Europa? Porque los acuerdos con la Unión Europea se han hecho con España, y si no somos España, ¿dónde nos ubicamos, en la Luna? Llegado este momento, tengo la sensación de necesitar ayuda psiquiátrica: han logrado que me sienta con la mente destruida, la cabeza vacía, el alma en el congelador. No sé quién soy.-

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