Criminales de guerra
La paz ha llegado a la ex Yugoslavia después de tanto tiempo de barbarie. Y, como siempre ha pasado en la historia, los criminales de guerra se han sentado a negociar con los americanos el reparto del pastel. Nüremberg está muy cerca de nuestras memorias. No debería permitirse en nuestros días que los que han sido reconocidos criminales de guerra en la reciente guerra de los Balcanes, participaran en la política posterior de su país. Los genocidas no tienen derecho a nada, ningún exterminio étnico ha de tener ninguna justificación posterior. Europa ha asistido a la masacre continuada de bosnios, croatas y serbios y ha tardado muchísimo en reaccionar. Es hora ya de juzgar a los que se han pasado de la raya de una forma contundente y es precisamente ahora y sólo ahora cuando se tiene que dar la cara, ya que no se supo intervenir de una manera necesaria cuando hizo falta. Es muy curioso ver a los genocidas serbobosnios y a sus sicarios sentarse a negociar y verlos lamentarse de que quizás todavía no han conseguido totalmente sus propósitos en el reparto. La historia se repite y un nuevo Berlín amurallado configurará a la nueva Sarajevo. Para las gentes de la ex Yugoslavia se les avecina una dura posguerra, ¿qué lugar habrá en ella para los genocidas?.-


























































