Libros y discos sustituyen a las películas en el antiguo cine Bilbao
Los focos de lo que fuera el patio central del antiguo cine Bilbao se han vuelto a encender. Pero esta vez iluminan libros, discos, vídeos y CD-ROM -libros multimedia, para ser leídos en ordenador-, que han hecho su casa de las butacas y entresuelo de la sala.
Cuando todavía no se había cumplido un año del derrumbe de la marquesina del edificio -el 27 de enero de 1993-, que segó la vida a seis personas e hirió gravemente a otras 11, el Ayuntamiento concedió licencia para rehabilitar el local y dividirlo en dos minicines y un centro comercial. Las dos salas -llamadas ahora Bristol- fueron inauguradas el pasado febrero. Y el nuevo centro comercial (1.200 metros cuadrados) abrió sus puertas hace unos días.


























































