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Cartas al director

Muertes en la carretera

Después de las vacaciones de Seana Santa, un reguero de maas noticias se agolpan en los medios de comunicación. Todasllas vienen acompañadas de escalofriantes cifras, que nos indican la cantidad de personas que no regresaron a casa o que quedaron postradas en la cama de un hospital.

A continuación se inicia la caza captura del culpable o de los motivos que provocan los accidentes, y cada una de las partes implicadas, en el problema se obstina en eludir responsabilidades. Si leemos la prensa observaremos cómo se pasan la pelota unos a otros. La Dirección General de Tráfico (DGT), a través de sus portavoces, lanza un mensaje claro y conciso: los culpables de los accidentes son los jóvenes que conducen borrachos por las noches.

La oposición, encabezada por el PP, se encarga de criticar al Gobierno por lo ocurrido. Antonio Sanz, diputado de Andalucía, asegura: "( ... ) es irresistible e irrisoria la despreocupación total de la Junta de Andalucía hacia la primera causa de mortandad juvenil, parece que ante los datos echa la vista a otro lado

Quizá lo conveniente sería hacer una mezcla con estos mensajes y con todos ellos intentar aproximarnos a los términos medios para conocer la verdad. del asunto. Por tanto, ni toda la culpa es del alcohol y los jóvenes, ni toda ella es de la DGT o de otros organismos competentes.

Lo ideal sería que todos estos sectores unieran sus fuerzas en una sola dirección: la prevención. Para ello, las campañas informativas y la educación de niños y jóvenes sería el factor decisivo para conseguir el desarrollo de individuos que sepan beber con moderación y conducir de forma responsable. Lo que no podemos hacer es alentar la puesta en marcha de medidas tales como prohibir el alcohol o impedir la conducción de vehículos a los jóvenes. El alcohol o el coche no son males en sí mismos, la clave está en su uso correcto o incorrecto.-

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