Un campo sembrado de ruinas
La jornada del 13 de diciembre será recordada como una de las más dramáticas de nuestra historia republicana y como el inicio del fin del Gobierno de Berlusconi. El comunicado de Berlusconi, tras su declaración ante los jueces, rebate su total inocencia y acusa a la Audiencia de Milán de perseguirlo sin pruebas contundentes (...). El único dato objetivo de todo este conflicto es el de un primer ministro que ha debido responder ante los jueces por un presunto delito de corrupción (...). Mientras tanto, la larvada crisis parlamentaria se concretaba en tres mociones de censura contra el GobiernoNo sabemos todavía cuál será la conclusión de un otoño lleno de tensiones políticas y sociales, lo único cierto es que esta situación dejará un campo lleno de ruinas materiales, morales e institucionales. Por ruina material entendemos (...) la pérdida de muchos miles de millones sufrida por todos los que han invertido en la lira, así como en títulos y acciones de empresas nacionales. Pero, sin duda alguna, la deslegitimación institucional es la consecuencia más grave (...). Ésta es la herencia del Gobierno de Berlusconi. Debía aportar eficacia política y sólo ha sido una larga carrera por el poder (...). Debía aumentar la tasa de moralidad pública, pero su máximo jefe ha sido investigado judicialmente. Debía poner en marcha el mercado, y en vez de esto sólo ha logrado producir el caos (...).
14 de diciembre


























































