Una testigo afirma que el material de Pryca era de Pirotecnia Levantina
El fiscal del caso Pryca, Felipe Briones, dio ayer un nuevo rumbo al juicio que se sigue en la Audiencia de Alicante sobre el accidente pirotécnico ocurrido el 19 de agosto de 1989 en el aparcamiento del hipermercado. La hija del suministrador del material, María Luisa Rigal, aseguró que durante la mañana de los hechos acompañó a su padre, Joaquín, hasta la Pirotecnia Levantina para comprar los productos que causaron el siniestro y diez muertes.La declaración de María Luisa, que aportó facturas al respecto, contrasta con la versión de Eduardo y Antonio Samper, apoderados de la firma, que el primer día de la vista aseguraron al tribunal que hacía meses que Rigal no trabajaba con ellos y que, por tanto, el material que hizo explosión no podía proceder del taller de Pirotecnia Levantina, sociedad mercantil de la que eran apoderados.


























































