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Un niño se queda una hora con los dedos atrapados en un teléfono público

Javier S. M., de ocho años, se quedó ayer durante una hora con los dedos atrapados en un cabina telefónica de la calle de Alandra, en el distrito de La Latina. El niño quiso recoger las monedas sobrantes de la llamada de su madre. Metió la mano. La imposibilidad de retirar los dedos provocó un ataque de histeria de la madre y el llanto del crío. A deshacer el entuerto acudieron la Policía Municipal y una ambulancia de SAMUR. Sin éxito intentaron romper el teléfono. El incidente fue finalmente resuelto por un técnico de Telefónica que desmontó el aparato. El niño fue atendido en el hospital Doce de Octubre del choque psicólogico.

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