El viraje hacia el libro

Para muchas revistas culturales, la fecha puede llegar a convertirse en una anécdota. Quizá es la mejor fórmula para defender su pequeño espacio de mercado frente a la vorágine y a la rapidez de los medios de comunicación.La revista Poesía está ultimando un número, que constará de dos tomos, sobre el Guernica, de Picasso. El primer volumen será una reproducción del cuadro fotografiado por partes, pero en su conjunto tendrá el mismo tamaño que el original. Para Gonzalo Armero, es "el mayor poema publicado en la revista, casi un objeto dadaísta". El segundo volumen, coordinado por una conservadora del Reina Sofía, Josefina Alix, será una historia, con mucha documentación gráfica, del cuadro de Picasso. Este número, que aparecerá en mayo, está más cerca de un libro que de una revista, como lo estuvieron otros números monográficos de la publicación dedicados a Fernando Pessoa, Vicente Huidobro, Rubén Darío o Manuel de Falla.
El director de El Paseante ha tomado un camino similar. Tras convertirse a finales de los ochenta en una de las pocas revistas culturales con amplia resonancia en la sociedad, los rumores sobre su desaparición se hicieron insistentes hace un año.
Jacobo Fitz-James Stuart prefirió no desmentirlos y madurar un nuevo proyecto: convertir la revista en anual. En mayo aparecerá un número dedicado íntegramente al Tao, en naturaleza, filosofía o arte. "Ahora será una revista más reflexiva, menos experimental, que se hará con mucha calma.
En esta segunda época cambiará el papel, el diseño; serán revistas dedicadas a temas monográficos, muy próximas a los libros", señala. Otras publicaciones, como Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, dirigida por Antonio Fontán, también han dado un paso importante hacia la revista-libro. Desde el número de febrero esta publicación ha pasado de ser casi mensual a aparecer cinco veces al año, en un formato más reducido.


























































