Ir al contenido
_
_
_
_

El 'factor Milosevic'

Después del viaje de Mitterrand por su cuenta y riesgo a Sarajevo, Slobodan Milosevic se encuentra entre la espada y la pared. Tanto si decide, si no a dar marcha atrás, -al menos a imponer una tregua a las milicias serbias de Bosnia que machacan desde hace tres meses la capital de la república, como si se obstina en una huida hacia adelante que desembocaría en una intensificación de los combates en Bosnia y en su extensión a regiones todavía ajenas a la guerra, como Kosovo. La situación es tanto más grave para el antiguo dirigente comunista convertido en adalid del nacionalismo pan serbio, cuanto que está siendo sujeto de una creciente contestación por una gran parte de su pueblo. ( ... ) Esta contestación, que precisa un gran coraje político, no parece mayoritaria. Sin embargo, hace sólo unos años, Milosevic conseguía que casi un millón de serbios saliesen a la calle. Hoy se ve obligado a buscar en el Ejército y en el exterior de Serbia, entre las minorías serbias de Croacia o Bosnia, sus más fervientes partidarios. ( ... ). El gran temor de los ortodoxos es que estalle una guerra civil entre los serbios. ( ... ) Para conjurar este funesto presagio es necesario, según ellos, sacrificar a Milosevic. Numerosos dirigentes occidentales no están lejos de semejante conclusión. Quizás. sea ésta ahora la opinión de Mitterrand, quien no hace mucho trabajaba en un proyecto de mediación entre serbios y croatas en el que Milosevic tenía un lugar. 1 de julio

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_