Aristráin, una de las industrias más contaminantes, instala filtros
Los vecinos de Villaverde han ganado la primera batalla contra las fortalezas industriales que cercan el distrito por los cuatro costados. La factoría siderúrgica Aristráin, que surge como un inmenso dragón de hierro en el kilómetro 9 de la carretera de Toledo, ha terminado de instalar un sistema de depuración de humos en el que ha invertido cerca de 1.300 millones de pesetas.
La dirección de Aristráin asegura que la campana instalada en el horno de fundición depura el 100% de las emanaciones que la fábrica vomita unas seis veces al día, cada vez que se abren los hornos. Los vecinos llevaban 20 años protestando contra la nube contaminante, que en algunos días llegaba a provocar eclipses artificiales de sol en Villaverde, Zarzaquemada (Leganés) o El Bercial (Getafe).
El sistema de depuración se instaló en agosto merced a un compromiso adquirido con la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid. "Desde entonces, la campana de absorción de humos, instalada a 40 metros de altura, funciona con absoluta normalidad", afirman en la acería.
El sistema instalado funciona como una campana extractora casera, aunque de grandes dimensiones. El mecanismo absorbe las emanaciones del horno y las conduce hasta unos depósitos donde se filtran. El humo sale al exterior "depurado y limpio de polvo", según la empresa.
Aristráin también se ha comprometido a paliar el impacto visual que produce la fábrica plantando árboles alrededor de la vieja estructura metálica.


























































