Ir al contenido
_
_
_
_

Aragón contra la línea de alta tensión para enviar energía eléctrica a Francia

El Gobierno autónomo aragonés, los ayuntamientos de los valles de Gistaín y del río Esera, en el Pirineo, y diversos colectivos ecologistas se oponen a la construcción de la línea de alta tensión Aragón-Cazaril, declarada de "utilidad pública" por el Consejo de Ministros, y que servirá para el intercambio de energía eléctrica entre España y Francia.

El consejero de Industria, Luis Acín, ha declarado que "el Gobierno aragonés se seguirá oponiendo con todas sus fuerzas a la línea de alta tensión Aragón-Cazaril", porque, añadió, "no sirve ni a los intereses generales de Aragón ni a los específicos del valle de Gistaín". Acín lamenta haberse enterado por los medios de comunicación de la declaración de utilidad pública.

La Coordinadora de Defensa del Valle de Gistaín, que agrupa a la mayoría de los afectados, argumenta su oposición a la línea en informes realizados por la Cámara de Comercio de Huesca o por el Centro Biológico de Jaca.

Este último centro asegura en su estudio que la línea "ocasionará un impacto tal que no está de acuerdo con el espíritu de desarrollo de la legislación europea. El sacrificio que tendría que soportar la comunidad del valle daña las más elementales normas de respeto a una comunidad".

La línea afectará, en opinión de sus detractores, al paisaje y al turismo, al equilibrio ecológico, a la agricultura y la ganadería, principales recursos del valle, y también se teme la incidencia electromagnética al soportar una tensión de 380 kilovatios.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_