Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Biología, sencillamente

En su carta del 10 de enero de 1989, el señor Enrique Olmos, después de manifestar su sorpresa por la "falta de objetividad y mínimo de rigor" del presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Pro Vida en su escrito sobre la polémica píldora abortiva RU-486, hace las siguientes declaraciones: "... han caído en la trampa demagógica de atribuir vida humana al óvulo fecundado y de evocarlo como persona inocente con una dramatización abusiva y esperpéntica que no ha reparado en medios".No se trata de una "trampa demagógica", sino sencillamente de biología. En los últimos años, los científicos han demostrado que desde la unión de los dos gametos comienza una vida completamente distinta a la de los progenitores, manifestada en la síntesis de proteínas que inmunológicamente son diferentes de las paternas y maternas. No se trata, pues, de un óvulo fecundado sin más, sino de un ser humano microscópico que en nueve meses (si no lo impide el señor Olmos) comenzará a llorar.

Termino simplemente aconsejando a dicho señor, y a cuantos se amparen en la diminutez del

embrión para sentenciar su muerte, que evalúen su objetividad y rigor al tratar este tema, quizá repasando algún texto de biología. Hay muchas vidas humanas que dependen de ello.-

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_