Hachette cierra la crisis de 'Elle' con el cese de su directora y la compra de la editorial
El éxito de la revista Elle en España pese a que ocupa el liderazgo entre las publicaciones de su especialidad, no ha consolidado al equipo que participó en su lanzamiento. A los 20 meses de su primer número Hachette ha cesado a su directora y se ha hecho con la totalidad de la editorial, que compartía con un socio del Opus Dei.
El glamour, la sofisticación, la gente guapa, liberada y sin problemas son algunas de las características que definen la imagen de Elle en todo el mundo. Con ese bagaje escasamente identificado a priori con la mujer media española, Ediciones Universales, empresa constituida por Hachette (75%) y Joaquín Bordiu y Esteban Molina (25%) emprendió en septiembre de 1986 la aventura de lanzarla en España.Los mismos socios ya participaban en la edición de TP, la revista con más circulación del país -800.000 ejemplares semanales- y Futuro Empresarial, la única revista económica de periodicidad mensual.
Las relaciones entre ambos socios se habían desarrollado con normalidad, a no ser por desacuerdos eventuales derivados de una contradicción: el presidente de la editorial era el titular del paquete minoritario, Joaquín Bordiú, cuya pertenencia al Opus Dei, motivó que rechazara algunos originales de publicidad porque no se ajustaban a la ética de la Obra.
Entre tanto la revista Elle, bajo la dirección de la periodista Elvira Aguilar, la asesoría del hombre, de Hachette, François Vincens, y la experiencia de Joaquín Bordiú, se colocaba en, pocos meses en cabeza de los mensuales dirigidos a la nueva mujer española. Elle ha localizado a 120.000 españolas que coinciden con su contenido. Y prueba de que esa mujer existe es que al amparo de ese seguimiento continuado, se sumaron a la competencia Marie Claire y Vogue.
El éxito, lejos de mejorar las relaciones entre franceses y españoles, las enturbiaron y, en ese mal estado, se proyectaron sobre la redacción. Entre la intervención excesiva de François Vincens en cuestiones de redacción y el alejamiento ejecutivo de Bordiú, un despido de la redactora Marisol Guisasola a propuesta de la dirección, se ha traducido en el cese de la directora Elvira Aguilar por no readmitirla y la salida de la especialista de modas, Macarena Blanchón y la relaciones públicas, Charo Oñate.
La crisis en la redacción ha coincidido con la compra por Hachette del 25% del capital restante para disponer de la totalidad de la editorial que publica Elle y TP y la cesión a Molina y Bordiú de una opción para que adquieran hasta el 50% de Futuro Empresarial, y negociar la compra de Fotogramas.


























































