Esperanza Galiano,
consejera de Industria y responsable también del área de Energía en Castilla-La Mancha, pasó un pequeño apuro el pasado miércoles durante la inauguración del parque eólico de la sierra de Ontalafia, en Albacete. Durante la ascensión al cerro donde están instalados los 10 aerogeneradores, un autobús se deslizó en el barro y quedó atravesado, bloqueando el acceso. Durante más de una hora, el presidente manchego José Bono, junto a otros políticos y numerosos periodistas, quedaron aislados en la cima del monte. La Guardia Civil los fue evacuando en vehículos todo terreno a la casona de una finca próxima. El propietario, José María Sánchez Castillo, a la vez que servía de anfitrión, aprovechó la coyuntura de tener allí a la responsable de energía para recordar que la finca (1.000 hectáreas de regadío) paga una factura eléctrica de más de 50 millones al año. En ese momento se fue la luz y, entre las bromas de los refugiados, un tono carmín adornó las mejillas de la consejera.
Archivado En
- Energía eólica
- José Bono
- Árboles
- Gobierno autonómico
- Energías renovables
- Provincia Albacete
- Cordilleras
- Comunidades autónomas
- Flora
- Política autonómica
- Administración autonómica
- Montañas
- Castilla-La Mancha
- Espacios naturales
- Gobierno
- Administración Estado
- España
- Política
- Administración pública
- Especies
- Sociedad
- Fuentes energía
- Medio ambiente
- Energía


























































