Una lección para la Prensa
El caso Archer ha sacado a la luz el embarullado mundo del periodismo y de la política que los futuros historiadores curiosearán con interés, quizá con horror. Pero, mientras algunas verdades se han hecho claras para algunos editores de periódicos, del mismo modo a la hipocresía le han crecido centenares de cabezas de hidra. El jurado sólo necesitó unas horas para decidir si en la noche en cuestión Archer tuvo relaciones sexuales con una prostituta. Se va a necesitar mucho más tiempo para desentrañar temas más generales que han surgido en estas dos últimas semanas. 27 de julio


























































