La Guardia Civil disuelve contundentemente una concentración en Riaño
Numerosos efectivos de la Guardia Civil desalojaron, sobre las dos de la tarde de ayer, con botes de humo y pelotas de goma, a unas 40 personas que se oponían a las obras de conducción subterránea de la luz y el teléfono de la localidad leonesa de Riaño, que carecen de licencia municipal. Los sucesos se producen una semana después de que la Confederación Hidrográfica del Duero fijara el próximo día 3 como fecha límite para la demolición de una veintena de viviendas que están afectadas por la inminente construcción de un pantano.En el transcurso de la mañana, entre 30 y 40 personas, bajo la vigilancia de cerca de un centenar de números de la Guardia Civil, se introdujeron en la zanja en la que trabajadores de la Compañía Telefónica intentaban llevar a cabo las obras, y se enlazaron por los brazos para formar una cadena humana. Posteriormente, durante unas dos horas, las fuerzas del orden público intentaron sin éxito disuadirles de su actitud y finalmente procedieron al desalojo.
La acción de la Guardia Civil, calificada de "salvaje" por los vecinos, causó contusiones de distinta importancia a algunos participantes en el acto de protesta.
Tres personas -María Rosario Conde, María del Carmen González Rojo y José Ricardo González Rojo- fueron detenidas a causa de estos incidentes y puestas en libertad sin cargos anoche, según el Gobierno Civil.


























































