CAI, 102; Cacaolat, 77
Un Zaragoza codicioso hizo fracasar al Cacaolat en otro desplazamiento. Los locales no concedieron un ápice de transigencia a su oponente. Su permanente defensa individual hostigó de tal forma a sus rivales que sus tiradores más cualificados se diluyeron ya en la primera parte. Fernández y Dyckema lanzaron 11 veces y sólo atinaron en cuatro.


























































