Saboteada la lancha que el Rey regaló para la vigilancia del parque natural de La Graciosa
La Guardia Civil de Haria (Lanzarote) investiga la identidad de los autores del sabotaje sufrido por la lancha Zodiac que donó el rey Juan Carlos en su reciente visita a Canarias para tareas de vigilancia en los islotes de La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste, al norte de la citada isla. La violenta acción fue perpetrada poco tiempo después de que el Gobierno canario declarase parque natural, el primero que crea la comunidad autónoma, a este conjunto insular.
Los desperfectos de la Zodiac fueron ocasionados un día antes de que Ginés Díaz Pallarés, el guarda del parque natural, asumiera oficialmente las funciones que le otorga el decreto del Gobierno autónomo. Díaz Pallarés, nieto del antiguo farero de Alegranza, se dedicaba desde hace años, por cuenta propia, a salvaguardar la avifauna que anida en los islotes, entre la que figura alguna especie (el halcón de leonora, por ejemplo) de interés mundial.
La asamblea de pescadores de La Graciosa, donde se produjo el atentado a la Zodiac, rechazó el incidente y solicitó el esclarecimiento de los hechos. "Hay personas que no están interesadas en que se intensifique la vigilancia en los islotes", señaló el consejero de Política Territorial, Javier Domínguez Anadón, autor del decreto de parque natural. Es de dominio público que en las aguas de la zona protegida se practica la pesca clandestina. Las abundantes especies marinas de las mismas atrae a submarinistas profesionales y hasta a pescadores portugueses.
La creación del parque natural había provocado la reacción del ayuntamiento de Teguise (Lanzarote), al que pertenece La Graciosa, por entender que dicha medida obstaculizaba el desarrollo urbanístico y turístico del islote.


























































