Guinea Ecuatorial, 15 años de incomprensión
España pierde progresivamente su influencia en Guinea Ecuatorial 15 años después de la independencia de la única colonia hispana en Africa. La tenaz incomprensión entre Madrid y Malabo, pese a los respectivos y profundos cambios de régimen, está a punto de echar al arruinado país africano en manos de la potencia colonial con inás experiencia en la zona, Francia.Para permitir el advenimiento de la independencia en Guinea Ecuatorial, el Gobierno de Franco fue capaz de hacer en sú colonía lo que no se podía ni imaginar en su propio territorio: la formación de partidos políticos y la convocatoria de elecciones que, desafiando los cálculos de las autoridades de Madrid, llevaron al poder al más antiespañolista de los políticos ecuatoguineanos, Francisco Macías Nguema Biyogo. El 12 de octubre de 1968, Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, apadrinaba el nacimiento de Guinea Ecuatorial.
Menos de un año más tarde, Macías acusa a España de respaldar un golpe de Estado dirigido por Atanasio Nciongo, que muere en el intento, y la comunidad española se ve obligada a abandonar precipitadamente la ex colonia. Desde ese momento, el antiespañolismo se convierte en asignatura obligatoria en las escuelas. Era la única ideología de un régimen que arruiné al país. En 1967, la producción de cacao en Guinea Ecuatorial, la casi exclusiva fuente de desarrollo de esa nación, fue de 38.207 toneladas. Cuando en 1979 Macías es ejecutado por los militares que tomaron el poder de la mano del actual presidente, Teodoro Obiang, la producción,había descendido hasta las 4.5130.
Los abrazos con que fueron recibidos los primeros cooperantes españoles que viajaron en 1979 con la intención de reconstruir el país, se transformaron rápidamente en recelo. Hoy España tiene la sensación de haber malgastado los 15.000 millones de pesetas invertidos en el desarrollo de Guinea Ecuatorial.
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