Después de la cárcel
En una época de crisis económica, con un porcentaje alarmante de parados, la reinserción social del recién salido de la prisión se hace más y más difícil. Si un ex recluso que acaba de dejar la cárcel no tiene trabajo, carece de ingresos o de una orientación profesional y no sabe dónde ir, existen muchas posibilidades de que vuelva a reincidir y a caer en el delito. Por eso, el mejor antídoto contra el delito es, en muchos casos, la existencia de una ocupación que pueda proporcionar a quien anteriormente ha delinquido, una nueva oportunidad para reinsertarse socialmente. Creemos que la medida de poner en libertad a algunos presos, con estar justificada, es absolutamente incompleta si no se facilita la reinserción posterior del ex recluso. 25 de julio


























































