Albares inicia una gira por América Latina para garantizar el éxito de la cumbre iberoamericana de Madrid
El ministro español de Asuntos Exteriores visita Puerto Rico, República Dominicana y México en solo tres días


El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha emprendido este domingo una gira por Puerto Rico, República Dominicana y México a poco más de seis meses de la cumbre convocada en Madrid para los días 4 y 5 de noviembre con la que España quiere reivindicar el papel de la comunidad iberoamericana en un mundo donde la ley del más fuerte se ha impuesto sobre los organismos multilaterales y el orden jurídico internacional. Puerto Rico, Estado asociado de EE UU, no es miembro de pleno derecho de dicha comunidad, pero participa en sus cumbres desde 2001; mientras que la presencia en Madrid del dominicano Luis Abinader y, especialmente, la mexicana Claudia Sheinbaum resulta clave para el éxito de la cita.
La gira concluirá el domingo en México, donde Albares quiere relanzar las relaciones bilaterales, congeladas desde que en 2019 el anterior presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, remitió una carta al Rey de España reclamándole que pidiera perdón por los desmanes de los conquistadores y este dio la callada por respuesta, lo que el mandatario mexicano interpretó como una afrenta. Albares ya visitó México en marzo 2022 con el objetivo de desbloquear la situación, pero entonces López Obrador insistió en “pausar” la relación con España en vez de acelerarla, como pidió el ministro.
El panorama ahora es muy diferente. Las palabras de Felipe VI el pasado 16 de marzo, cuando reconoció que hubo “mucho abuso” y “controversias éticas” en la colonización de América por los conquistadores españoles, han permitido destensar una situación que llevó a que Sheinbaum no invitara al Rey a su toma de posesión en 2024. La presidenta mexicana pisó por primera vez España el pasado día 18 para participar en la cumbre progresista celebrada en Barcelona, donde se reunió con el presidente español, Pedro Sánchez. “No hay crisis diplomática, nunca ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, dijo Sheinbaum, restando importancia a los problemas con España.
Pero aún falta un último empujón para normalizar las relaciones, que Albares intentará dar el miércoles en México. Allí se reunirá con el canciller Roberto Velasco, con quien firmará el acta de la Comisión Bilateral España-México, dará una conferencia en la Universidad Nacional Autónoma, participará en varios actos en la Cámara de Comercio de España y el Museo Nacional de Antropología e inaugurará la exposición La mitad del mundo, en cuya exhibición en Madrid pronunció el Rey las palabras clave para la reconciliación entre los dos países. También hará una ofrenda floral en la tumba de Lázaro Cárdenas, el presidente mexicano que acogió a los republicanos españoles tras la Guerra Civil, y conocerá en el consulado español los trabajos de aplicación de la Ley de Memoria Democrática.
El corolario de este proceso podría ser una visita del Rey a México. Sheinbaum le invitó por carta al mundial de fútbol de Norteamérica que se inaugura el 11 de junio en Ciudad de México y en cuya primera fase jugará España contra Uruguay el 26 de junio en Guadalajara, capital del Estado de Jalisco. Felipe VI agradeció la invitación, pero aún no se ha concretado si finalmente acudirá.
En San Juan, primera etapa de la gira, Albares se reunirá con las autoridades puertorriqueñas, pronunciará una conferencia sobre el español ―signo de identidad de la isla― en la Universidad Interamericana e intervendrá en un foro empresarial. En Santo Domingo, participará en un encuentro con empresarios, visitará el Centro Metropolitano del Instituto Nacional de Formación Profesional, financiado por la cooperación española, y se reunirá con su homólogo Roberto Álvarez.
Además de la cumbre de Madrid, uno de los puntos que tratará el jefe de la diplomacia española en sus conversaciones es la elección del sustituto del portugués António Guterres como secretario general de la ONU cuando acabe su mandato, el próximo 31 de diciembre. España quiere que sea una mujer latinoamericana, pero hay dos candidatas: la expresidenta chilena Michelle Bachelet y la exsecretaria iberoamericana Rebeca Grynspan. Y la división del voto latino podría frustrar ambas.


























































