Un gobernador íntegro
A veces resulta reconfortante leer la Prensa. Sobre todo cuando tras la noticia se descubre la integridad del hombre que ante el rechazo de las propias ideas por la aceptación del sillón, se queda solo con sus ideas y da paso a otros para que firmen lo que en su pluma, no dejaría de ser el inicio de un suicidio ideológico de impresionante alcance.Me refiero a la noticia del sábado 18 de junio referente a la posible dimisión del gobernador civil de Salamanca, ante la "fuerza mayor" de tener que firmar un permiso para la construcción de una fábríca de elementos combustibles de uranio en Juzbado.
Cuando se nombró a José Luis Martín como gobernador de Salamanca, pensé: "Se acabó el problema nuclear en mi provincia; ahora se entenderá a nivel institucional que una provincia que exporta kilovatios no necesita centrales nucleares en su suelo". Me equivoqué.
Gracias, José Luis, porque en un tiempo en que los militantes socialistas gastamos toneladas de masa gris, tu actitud se adelanta a las justificaciones y nos devuelve la fe para creer en el hombre social. /


























































